La Argentina dispone de más de cuarenta especies de alto
valor deportivo, caracterizadas por su gran combatividad, belleza,
tamaño y calidad silvestre. Las especies están
distribuidas en un ámbito geográfico muy extenso,
con paisajes diferentes, contrastantes y de alta pureza ambiental.
Tales características califican a la Argentina como uno
de los destinos pesqueros más atractivos del mundo.
Los lagos y ríos patagónicos son el hábitat
apropiado para la vida de varias especies de salmónidos
introducidas a principios del siglo XX en la Patagonia, que
se han adaptado y ampliado su distribución por todo el
eje cordillerano desde el sur del país hasta el norte
de Jujuy. Los ríos que conforman la cuenca Parano-platense
son cuna de los peces de valor deportivo de mayor tamaño
propios de aguas continentales, algunos tan buscados y exclusivos
como el dorado y el surubí, el pejerrey y tararira de
las lagunas bonaerenses a los que también se agregan
los peces de la costa atlántica. Las sierras del centro
albergan importantes cantidades de salmónidos que han
dado lugar a la mayor concentración de pescadores de
mosca de todo el país, y en la puna cuyana es posible
pescar truchas a cuatro mil metros de altura en paisajes de
enormes contrastes.
La actividad de pesca deportiva tiene una evidente tendencia
a incorporar conceptos y prácticas tan avanzadas como
la pesca y devolución, y la modalidad de mayor crecimiento
actualmente es la pesca con mosca.
En la Argentina se practica la pesca bajo varias modalidades,
dependiendo de las regiones, de las especies a pescar y también
de la reglamentación correspondiente a las distintas
jurisdicciones.
En varias regiones se está desalentando la pesca con
carnada viva, al tratarse de un método considerado
cruento. Por otra parte, algunos investigadores señalan
la posibilidad de introducción o trasplante de cuencas
de organismos utilizados como carnada y su peligro en la transmisión
de enfermedades. Es por ello que la tendencia marca el uso
de señuelos artificiales. Vale destacar que en la Patagonia
está prohibida la pesca con carnada en casi todo su
territorio y también existen fuertes restricciones
a la pesca de arrastre (trolling).
Pesca con Mosca o Fly Fishing
Es la técnica que más adeptos está captando
en la actualidad, además de ser la que ofrece mayores
oportunidades al pez, lo cual le otorga un carácter
más deportivo.
Consiste en arrojar un señuelo denominado "mosca"
mediante una línea de diámetro variable conocida
con el nombre de "cola de ratón". En el extremo
de la misma se atará un tramo de nylon llamado "leader"
de más o menos 3 m de largo que se afina hacia el extremo.
La parte más delgada recibe el nombre de "tippet"
y es donde se ata la mosca.
A diferencia de otras técnicas, la pesca con mosca
le demanda al pescador un mayor esfuerzo físico y un
estudio minucioso del lugar, factores climáticos y
otras tantas otras variables que serán fundamentales
a la hora de elegir la mosca que se va a utilizar.
Los equipos utilizados son sofisticados y exige dominar técnicas
de lanzamiento de cierta complejidad.
Cabe destacar, que la pesca con mosca es la mejor alternativa
para la práctica de la "pesca y devolución",
ya que permite aplicar de la manera más eficiente las
técnicas desarrolladas para ese fin.